Conocer y seguir el estado de forma de los caballos más allá de su evolución técnica puede parecer a jinetes y entrenadores una tarea compleja, ardua y de dudosa utilidad. Pero… ¿Realmente es algo tan complicado? ¿Sabéis que con ello podéis prevenir lesiones y potenciar el rendimiento de vuestros caballos?
Para seguir el estado de forma de nuestro caballo, lo ideal es:
1.- Realizar una valoración completa de sus cualidades y capacidades atléticas al inicio de la temporada (FC, lactato, regularidad, impulsión,…)
2.- Fijar unos objetivos “físicos”, un estado de forma óptimo, que permita alcanzar los objetivos deportivos de forma saludable (física y mentalmente)
3.-Volver a valorar las capacidades atléticas de nuestro caballo de forma periódica para seguir su evolución y adaptar el entrenamiento a sus nuevas capacidades (el nivel de exigencia debe variar)
Esta situación ideal se da cada vez con mayor frecuencia y los resultados son espectaculares, pero, además, los jinetes y entrenadores necesitáis herramientas sencillas para poder conocer la respuesta del caballo a los entrenamientos y tomar decisiones “rápidas”. El entrenamiento deportivo es algo dinámico y variable y no podemos quedarnos atrás.
Y aquí está la sorpresa, sólo necesitaréis…. ¡un termómetro! La temperatura es un dato objetivo y asequible que nos va a dar valiosa información sobre nuestros caballos, en concreto, sobre:
.- su resistencia, su capacidad para mantener el esfuerzo durante periodos más o menos prolongados.
.- su capacidad de recuperación, determinante para poder abordar los entrenamientos posteriores con toda la energía y salud necesarias.
.- su capacidad de termorregulación; si la temperatura corporal se eleva por encima de 3ºC, es muy probable que lleguemos al daño muscular.
Aquí unos datos prácticos.
.-La temperatura normal se sitúa entre 37,5 y 38,2. Este es nuestro dato de partida al salir del box
.-Debido al trabajo muscular, la temperatura aumenta entre 2 y 3 ºC. Por encima de estos niveles el caballo está en riesgo). Este es el dato a considerar al terminar la sesión de trabajo
.- Tras el ejercicio, la temperatura debe bajar rápido, si no es así, puede ser señal de un problema, un trabajo excesivo o una falta de condición física. Este es el dato que no puede faltar: ningún caballo debe entrar a la cuadra con una temperatura superior a aquella con la que salió.
Importante: durante el celo la temperatura puede ser ligeramente superior a la normal. Es recomendable adaptar el nivel de entrenamiento de las yeguas durante los celos.
Y tú………¿ya tienes listo tu termómetro?
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